AGOSTO 02 DE 2015:
Hoy opte por leer algo relacionado con las
intervenciones militares y políticas francesas en México en el siglo XIX. Me
resultan bastante desagradables, al darme cuenta de que los gobernantes
franceses actuaban como rufianes queriendo posicionar a su país como una
potencia poderosa y por ende peligrosa para las emergentes non naciones de América.
Los alentaba la codicia por aprovechar los recursos de estos países y no tenían
ni existía en ese momento una visión solidaria y de cooperación con el resto
del mundo. Esto no era privativo d Francia ya que también Inglaterra y Estados
Unidos procedían de la misma forma como aves de rapiña sobrevolando sobre
presas débiles, como se ve en esos vídeos donde los cachorros o pequeñas crías
se ven descuidadas por la madre que los defiende.
En estos momentos del siglo XXI, los
episodios y causas por las cuales se hizo la primera intervención resultan
pueriles y no irían más allá de una reclamación de particulares que en nada afectaría
las relaciones diplomáticas y comerciales entre ambos países.
Considerando la intervención de 1862,
seria equiparable en mucho menos que la situación financiera actual de Grecia
donde los funcionarios financieros llevan a cabo las negociaciones sin que se
vea el riesgo de una ocupación militar por parte de los acreedores.
Para finalizar concluyo que a la vuelta de
los años resultó más costosa para la propia Francia su política
intervencionista que no le dio dividendos ante el mundo y menos hacia el
interior del pueblo francesa contrario, la segunda intervención tuvo un elevado
costo y provocó un debilitamiento militar frente a una pujante Alemania que con
mucha facilidad le ganó la guerra y algunos territorios, es decir en el pecado
llevaron la penitencia.
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